jueves, 14 de julio de 2011

Full vacía.


Mientras almorzaba en La Feria me llegó desde otra mesa esta frase perdida:
–“… y es que ahora me siento full vacía…”
De entrada me impactó la contradicción literal que existe entre estar full y vacío al mismo tiempo.
¿Capaz que esa chama estaba almorzando puro aire? Esa dieta, de pana, no la conozco…
Sin embargo, el sentido real de la frase era cristalino: ¿Quién no ha experimentado la tristeza –el vacío– de haberse esforzado mucho por algo que, al final, no llena las expectativas?
Sin embargo, pienso que este no es el caso más grave. Peor es cuando nos empeñamos en llenarnos de cosas o de actividades con la idea de disfrutar, de estar contentos. Pero por lo genral, al final de este esfuerzo terminamos más vacíos y solos que al comienzo.
Todos queremos ser felices.
La confusión comienza cuando nos empeñamos en serlo. Y peor aun, cuando le exigimos a la vida o le imponemos a los demás nuestro suspuesto derecho a ser felices.
Resulta imposible que quien se empeñe en ser feliz logre serlo de verdad. Así como el que hace un gran esfuerzo por dormir, no logra conciliar el sueño la noche antes de un examen.
La felicidad se va haciendo realidad, pero no cuando nos centramos en lo que nos complace, sino cuando vamos en otra dirección que, como resultado, nos llenará de felicidad casi como sin darnos cuenta.
Por ejemplo, ¿quién no ha experimentado la profunda verdad de lo que dijo Jesús: “hay más felicidad en dar que en recibir”? (Hechos, 20, 35).
Estamos full contentos cuando nos empeñamos en hacer felices a los demás. Mira cómo lo decía Juan Pablo II “El hombre no puede encontrarse plenamente a sí mismo sino en la entrega sincera de sí mismo. Esto podría parecer una contradicción, pero no lo es absolutamente. Es, más bien, la gran y maravillosa paradoja de la existencia humana” (JP II, Carta a las Familias, n. 11).
Así, si alguna vez nos sentimos un poco llenos de vacío, preguntémonos si acaso no hemos estado demasiado empeñados en lo propio nuestro y nos hemos olvidado de darnos a los demás

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